sábado, 17 de janeiro de 2026

MANIFIESTO FUNDACIONAL * Frente Popular Antiimperialista / VE

República Bolivariana de Venezuela 
Frente Popular Antiimperialista 

MANIFIESTO FUNDACIONAL 

18 de enero de 2026 

Compatriotas venezolanas y venezolanos: La invasión militar que el 3 de enero de 2026 ejecutaron las fuerzas armadas estadounidenses contra nuestra Patria, constituye un hecho de extrema gravedad y, a su vez, marca el inicio de un nuevo período histórico para el devenir de nuestra sociedad, de la República Bolivariana de Venezuela y de la Revolución Bolivariana. 

En efecto, en el marco de dicha agresión bélica, no sólo fueron secuestrados y hechos prisioneros de guerra nuestro Presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, en flagrante contravención al ordenamiento jurídico internacional, sino que Donald Trump, vocero principal de la fracción burguesa que actualmente gobierna Estados Unidos, expresó que administrará a Venezuela, por tanto, la Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, debe cooperar con sus planes o de lo contrario lanzará un segundo ataque de mayor magnitud y letalidad. 

En síntesis, la situación es sumamente compleja, peligrosa y exigente, la cual, por ahora, nos coloca en la disyuntiva siguiente: Nos organizamos para luchar en defensa de nuestro sistema político republicano o nos convertirán en colonia yanqui. En definitiva, lo que está en disputa es quién tomará en lo sucesivo las decisiones en Venezuela. 

Dicho de otro modo, quién ejercerá la soberanía en la realidad fáctica, es decir, el pueblo como lo contempla el artículo 5 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela o la Casa Blanca. 

Estamos conscientes de que sin fuerza coercitiva, toda normativa jurídica termina siendo un simple enunciado discursivo, pues por más legitimo y justo que sea el contenido de la norma, ésta no dispone de la cualidad de autocumplirse o autorealizarse por sí misma, sino que requiere, se insiste, de una fuerza que la haga cumplir, o sea, que garantice su materialización. 

De allí que no sea suficiente para ejercer las atribuciones que implica ser pueblo soberano, el hecho de que el artículo 5 de la Constitución consagre que la “soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”, ya que es indispensable disponer de la suficiente fuerza material para hacer respetar, cumplir y defender el contenido de la referida disposición constitucional. 

El Estado venezolano cuenta con múltiples instituciones, mecanismos y esquemas de fuerza concebidos para hacer respetar lo contemplado en el artículo 1 de la Constitución, cuyo texto establece que “son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional.” 

Sin embargo, un balance preliminar de lo acontecido el 3 de enero y de sus consecuencias políticas e institucionales hasta la presente fecha, aconseja fortalecer y complementar el poder del Estado a través de una fuerza social organizada para en conjunto asegurar y defender integralmente lo que representa, supone y significa la República Bolivariana de Venezuela. 

En este sentido, resulta pertinente señalar que en materia de seguridad y defensa de la Nación, rige el Principio de la Corresponsabilidad entre la Sociedad y el Estado, conforme a lo dispuesto en los artículos 322 y 326 de la Constitución. En consecuencia, todas las venezolanas y todos los venezolanos estamos en el deber constitucional de contribuir activamente con la seguridad y defensa de nuestra Patria Bolivariana, especialmente hoy cuando la potencia imperialista del norte ejecutó actos de guerra sobre suelo patrio, declarándonos de facto la guerra en función de convertirnos en su colonia y, consecuencialmente, saquear todas nuestras riquezas naturales, particularmente el petróleo, el oro y las tierras raras. 

Sabemos que no estamos ante cualquier enemigo, sino frente a una potencia nuclear, que dispone de un alto desarrollo en tecnologías bélicas; desconoce, pisotea y se esfuerza por destruir todo el acervo cultural acumulado por la humanidad en el curso de su historia, fundamentalmente, las instituciones e instrumentos jurídicos internacionales que regulan el quehacer de los pueblos y las naciones que habitan el planeta, el cual decidió imponer su criminal y deshumanizada voluntad colonialista, a través del ejercicio de la violencia contrarrevolucionaria. 

Basta tener presente el genocidio contra el heroico pueblo de Palestina para evidenciar el nivel de criminalidad al que puede llegar esta potencia imperialista y sionista, en función de lograr sus objetivos capitalistas. No obstante, su poder no es absoluto ni total y, menos aún, goza de una estabilidad plena, toda vez que confronta en el ámbito internacional múltiples conflictos de variada naturaleza, y en el ámbito nacional, enfrenta la lucha del propio pueblo estadounidense que se opone abiertamente a sus antipopulares políticas y a los planes de recolonizar el hemisferio y otras latitudes del mundo. 

En suma, el gobierno de MAGA no es infalible ni invulnerable, puede ser derrotado en el marco de una lucha global en todos los terrenos, lo que exige una coalición de fuerzas estatales y no estatales a escala internacional. En consideración a esta determinante coyuntura histórica, hemos decidido constituir una organización para atender y darle curso, desde el Campo Popular y Revolucionario, al conjunto de tareas que demanda la seguridad y defensa integral de la República Bolivariana de Venezuela, en un todo de acuerdo con lo establecido en el artículo 130 de nuestra vigente Constitución. 

La experiencia histórica nos ha enseñado que organizarse es un proceso complejo, lleno de dificultades y de muchos desafíos, que en la actualidad se desarrollará necesariamente al calor de las batallas que deben librarse para impedir que nos conviertan en colonia, por ende, todo estará en permanente construcción, pues la propia dinámica de organización y lucha antiimperialista definirá nuestro quehacer militante. 

En tal contexto, estamos convencidos que la estructura organizacional más adecuada a la realidad que vive hoy el Campo Popular y Revolucionario venezolano es la de un FRENTE, es decir, la de una organización que aglutine y conduzca el accionar militante de las personas y organizaciones que decidan incorporarse a la lucha antiimperialista, conforme a un Plan Estratégico, un cuerpo normativo que regule su funcionamiento y un mando centralizado elegido democráticamente. 

A esta organización de organizaciones hemos resuelto denominarla, en principio, FRENTE POPULAR ANTIIMPERIALISTA.

 Afirmamos que es en principio, dado que, se reitera, se trata de un proceso de construcción que aspira a encontrarse e integrarse a otras iniciativas organizacionales que están en marcha en el país y en el ámbito internacional. 

Derrotar la pretensión del imperialismo estadounidense de retrotraer a los pueblos y las naciones de nuestra América y el mundo a la condición de sus colonias, exige un gigantesco esfuerzo de unidad de la militancia patriótica, popular y revolucionaria, tanto a escala nacional como internacionalmente, lo cual sólo es posible lograrlo con firme compromiso de lucha revolucionaria, mucha planificación, acertada conducción política-militar, con una rigurosa disciplina militante y, esencialmente, si somos capaces de superar desviaciones como el aventurerismo, el foquismo, el sectarismo, el cortoplacismo, el desprecio a la planificación, el abandono de la investigación, la desvaloración del estudio y el debate riguroso como instrumento para procesar correctamente las diferencias y de la formación de cuadros a la luz de las nuevas formas de luchas que se han puesto de relieve en el curso del siglo XXI, en fin, si somos capaces de colocar los supremos intereses de nuestros pueblos y nuestras naciones por encima de los intereses particulares o de las organizaciones de las cuales hacemos parte. 

Pueblo venezolano, no estamos solos, nos acompaña la solidaridad de las naciones amigas del mundo, quienes ya se están manifestando para condenar la agresión militar imperialista. 

Somos una Nación rebelde, aguerrida y digna. Disponemos de una fecunda y gloriosa memoria histórica sobre nuestras luchas populares y revolucionarias por la emancipación social: la heroica resistencia anticolonialista de nuestros antepasados aborígenes; el movimiento independentista y republicano liderado por nuestro Libertador, Simón Bolívar; la guerra campesina y antioligárquica desarrollada bajo el mando de Ezequiel Zamora; las intensas jornadas de combate protagonizadas por la Clase Obrera venezolana contra el imperialismo, las dictaduras militares y a favor de una justa distribución de la riqueza; la lucha de los movimientos revolucionarios los años 60, 70 y 80 de siglo XX por la Liberación Nacional y la construcción socialista; las masivas revueltas estudiantiles y populares que profundizaron el agotamiento del dominio puntofijista; el pensamiento y la acción anticapitalista y antiimperialista del comandante Chávez. 

Hoy, sumamos a nuestras luchas, la valiente defensa de las y los patriotas venezolanos y cubanos, quienes cayeron en combate repeliendo la invasión imperialista y protegiendo la integridad personal del Presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores. Le rendimos Honores. Serán, entre otras y otros mártires, nuestro ejemplo a emular en la lucha por la defensa de la libertad e independencia de Nuestra América. 

Reciban sus familiares, amigos y camaradas, nuestro abrazo de profunda admiración, respeto y solidaridad. A los familiares de las víctimas del bombardeo imperialista, les expresamos nuestro más sincero sentimiento de solidaridad y condolencias.

 Finalmente, constituyen directrices generales para el accionar inmediato del Frente Popular Antiimperialista, entre otras, las que se apuntan a continuación: 
1.- El objetivo supremo del Frente es contribuir activamente a garantizar la seguridad y defensa integral de la República Bolivariana de Venezuela, lo que equivale a afirmar que haremos todo cuanto esté a nuestro alcance para impedir que Venezuela sea convertida en colonia gringa. En tal contexto, el Frente luchará a objeto de que se cumpla íntegramente el mandato popular contenido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobado el 15 de diciembre de 1.999, en el más democrático ejercicio de soberanía popular que se haya realizado en toda la historia republicana de Venezuela. 

2.- El compatriota Nicolás Maduro sigue siendo el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, separado criminalmente del ejercicio de sus funciones públicas. En consecuencia, mientras permanezca secuestrado en los Estados Unidos, como prisionero de guerra, no se configurará ninguna causal de falta presidencial temporal o absoluta, bien sean las expresamente contempladas en el texto constitucional o las que puedan inferirse por vía de su interpretación. En este sentido, resulta constitucionalmente improcedente cualquier actuación que apunte a la convocatoria de una elección presidencial mientras el Presidente Maduro sea prisionero de guerra del imperio yanqui. Nos comprometemos a sumar todas nuestras fuerzas a la lucha por la liberación inmediata del Presidente y de su esposa, diputada Cilia Flores. Nuestra solidaridad para sus familiares, amigos y camaradas en este difícil momento. 

3.- Acompañar y apoyar a la Presidenta encargada, compatriota Delcy Rodríguez, a propósito de la difícil y compleja responsabilidad asignada por el Tribunal Supremo de Justicia, en todo cuanto sea necesario para preservar la paz con justicia social y dignidad nacional, asegurar y defender la independencia de la Nación y fortalecer la soberanía del pueblo venezolano, derecho conquistado en los campos de batalla durante la guerra de independencia contra el colonialismo español. 

4.- Venezuela ha estado sometida, desde el propio inicio de la Revolución Bolivariana, a una Guerra no Convencional promovida y dirigida por el imperialismo gringo, ello explica los sabotajes a su economía, los golpes de Estado, los actos terroristas, las guarimbas, las incursiones militares, las masivas operaciones psicológicas, la inflación inducida, el desconocimiento de los resultados de los procesos electorales, el acaparamiento y especulación con los bienes de uso y consumo masivo, el ataque a la moneda nacional, en suma, la Patria ha sido objeto de todo tipo de acciones destinadas a derrocar sus legítimos gobiernos y a destruir su sistema jurídico institucional republicano. El 3 de enero de 2026, las fuerzas armadas de EE.UU ejecutó una acción bélica que encuadra típicamente en una agresión militar de amplio alcance, por ende, el país ha sido forzosamente colocado en una situación de guerra. 

5.- No somos guerreristas, pero tampoco renunciamos al derecho que nos asiste constitucionalmente de hacer uso de la lucha armada para defender la República Bolivariana de Venezuela de cualquier intento de recolonizarla. Entendemos perfectamente que asegurar y defender la independencia del país, abarca asuntos que trascienden lo meramente militar. De allí que cuestiones como el nivel educacional y la formación patriótica de la población; la lealtad de las autoridades públicas para con los intereses de la Nación; la producción de alimentos; la eficiente prestación de servicios públicos; la extracción e industrialización de sus recursos naturales; el acatamiento y cumplimiento cabal de su ordenamiento jurídico; la investigación y el desarrollo tecnológico para incrementar la productividad, el bienestar del pueblo y la defensa de la Nación; la transparente comercialización de sus recursos naturales en estricta sujeción a la legislación aplicable a la materia; la justa distribución de las riquezas producidas socialmente; el cumplimiento irrestricto de los procedimientos y garantías jurídicas para el ejercicio pleno de la democracia participativa y protagónica; la correcta administración de justicia por parte de los órganos del Estado encargados de juzgar conforme a Derecho, son aspectos inherentes a la independencia, la seguridad y la defensa integral de la Patria. Por ello, el Frente también le otorga prioridad a estos asuntos, en la perspectiva de la lucha antiimperialista y la construcción socialista. En todo caso, el hecho cierto es que debemos fortalecer y profundizar todas nuestras capacidades defensivas como Nación y, en tal contexto, no negar a priori ninguna forma de lucha, incluyendo las gestiones diplomáticas. 

6.- Gestionar ante las autoridades públicas competentes que se informe oficialmente acerca de qué aconteció el 3 de enero de 2026, en aras de disipar todas las inquietudes e interrogantes que existen al respecto. Sin una evaluación del desempeño de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, así como de las autoridades públicas civiles, a duras penas se podrá implementar los correctivos pertinentes que conduzcan al fortalecimiento y ampliación de nuestras capacidades defensivas. 

7.- En lo sucesivo, mediante comunicados que se emitirán especialmente para tales fines, se informará oportunamente sobre el desarrollo de esta iniciativa política y organizativa, principalmente, en torno a la conformación de Equipos de Trabajo para atender asuntos concretos, tales como dialogar con otras organizaciones en el terreno nacional e internacional, para mancomunar esfuerzos y explorar vías de integración en la perspectiva de la lucha antiimperialista; estudio de la situación petrolera del país y las nuevas formas de organización y comercialización que se plantean implementar; revisión jurídica de los proyectos de nuevas leyes o de reformas de leyes que han sido anunciados y que se anuncien posteriormente; examen crítico de la problemática de la producción, conservación, transporte y comercialización de alimentos, a objeto de gestionar la aplicación de los correctivos pertinentes; análisis de la situación social, económica y política que confronta la Clase Asalariada de Venezuela, en función de formular planes de trabajo y lucha en defensa de sus derechos e intereses; evaluación del aparato productivo del país, para identificar sus debilidades y fortalezas, en aras gestionar la implementación de las medidas que sean necesarias para adecuarlo a las necesidades reales de la Nación; diagnosticar la problemática que experimenta el Sistema de Justicia Nacional, en tal contexto, promover las soluciones que sean procedentes; etc. Asimismo, en los próximos días se publicará el proyecto de Estatuto del Frente Popular Antiimperialista para la consideración de todas las personas y organizaciones dispuestas a organizarse para librar la lucha en defensa de la Patria, en este nuevo período histórico de su vida republicana. 

Para concluir, resta agregar que el Frente Popular Antiimperialista es en esencia un llamado urgente a organizarse para la lucha en defensa de la Paria. 

Todas las personas y organizaciones dispuestas a impedir que Venezuela sea convertida en una colonia gringa son bienvenidas. En la unidad reside la fuerza. 

¡La patria es innegociable! 

¡Defender la soberanía del pueblo es responsabilidad de todas y todos! 

¡Maduro es nuestro Presidente Constitucional! ¡Libertad para Nicolás y Cilia ya! 

¡Todo nuestro apoyo para la Presidenta (e) Delcy Rodríguez!

 ¡Honor y Gloria para los venezolanos y cubanos caídos en combate! 

¡Solidaridad para los familiares de las víctimas del bombardeo imperialista! 

¡Con la unidad y lucha de nuestro pueblo Venceremos! ¡Internacionalicemos la lucha contra el imperialismo.

APOIO
Fórum Latinoamericano Marxista Revolucionário/FLAMARX
Frente Revolucionária dos Trabalhadores/FRT
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